La impresión por tampón convencional
Las technologías básicas

El sistema de tintero abierto

El sistema de tintero abierto fue la primera aplicación industrial del método de impresión por tampón. En este procedimiento, la tinta se encuentra en un recipiente abierto (cubeta/bandeja). Desde allí se aplica la tinta sobre el cliché mediante una espátula de tinta. A continuación, en el movimiento de retroceso, la tinta sobrante se elimina con la cuchilla rascadora que ahora se encuentra presionada. De esta forma sólo permanece la tinta en los huecos grabados del cliché. La tinta se adhiere al tampón y se transfiere al objeto de impresión.

Hasta los años 1970, el sistema de tintero abierto se consideraba el estándar. No obstante, este sistema requiere grandes esfuerzos por parte del usuario: en las cubetas abiertas, los disolventes de la tinta se evaporan con facilidad. La consecuencia son alteraciones en la consistencia y, especialmente, la viscosidad de la tinta que resulta en alteraciones del comportamiento y la calidad de la impresión. Para mantener la viscosidad y con ello la calidad de la impresión a un nivel constante, es necesario controlar la mezcla con regularidad. Además es indispensable que el entorno de trabajo esté muy limpio para evitar que posibles impurezas puedan penetrar en las cubetas abiertas. El cambio de colores en el sistema abierto también es más complicado y laborioso.

Por consiguiente, en las aplicaciones estándar se considera que el sistema de tintero abierto se ha quedado anticuado ante el sistema de tintero cerrado. Su uso se limita a aplicaciones especiales, por ejemplo si se tienen que realizar impresiones de tamaños especialmente grandes o si determinadas tintas especiales (u otros medios de impresión) sólo se pueden aplicar con el sistema abierto.

El sistema de tintero cerrado

En los años 1980, se siguió desarrollando el sistema de tintero abierto para dar paso al sistema cerrado. La tinta se encuentra en un recipiente completamente cerrado que se encuentra con su lado abierto sobre el cliché. La cuchilla rascadora está incorporada en el tintero, por lo que la aplicación y eliminación de la tinta (rascado) se realiza en un único paso. La cuchilla rascadora asume, a la vez, el papel de la anilla de sellado. Por lo que el tintero presionado contra el cliché está completamente («herméticamente») cerrado.

Como en el sistema cerrado prácticamente se evita la evaporación de los disolventes, la viscosidad de la tinta permanece inalterada y se reducen los intervalos de mezclado o disolución posteriores. Adicionalmente se protege la tinta ante posibles impurezas. Y, como el sistema cerrado ahorra un ciclo de trabajo, su velocidad es superior. El cambio de tinta también se realiza con mayor facilidad. Last-but-not-least, al producir menos emisiones, el sistema de tintero cerrado es más respetuoso con el medio ambiente.

Gracias a sus ventajas, en el ámbito de las aplicaciones estándar se ha impuesto el sistema cerrado. Dicho sistema también es la tecnología punta actual en materia de máquinas autónomas.

El sistema de tintero cerrado con rascador transversal

En el sistema de tintero cerrado, el tamaño de la imagen de impresión se ve generalmente limitado por el tamaño del tintero. El tamaño de los tinteros para el sistema cerrado, por su parte, se ve limitado por motivos de construcción de la máquina.

No obstante, también con el sistema de tintero cerrado se puede aumentar el tamaño de la imagen de impresión considerablemente en una dimensión. A saber con un rascador transversal.

En el sistema con rascador transversal, el tintero se desliza de forma transversal sobre el cliché fijo. Por consiguiente, el tamaño del vaso tintero sólo limita la imagen de impresión en una dimensión, mientras que el ancho de la impresión es, en principio, ilimitado.

La impresión por tampón rotativa
La forma más rápida del método de impresión por tampón

La impresión por tampón rotativa convencional

En los años 1980, la impresión por tampón siguió evolucionando permitiendo así la impresión de tapas de cierre. El criterio crucial era el gran tamaño de las tiradas y, por consiguiente, la velocidad. Para estas aplicaciones es más recomendable contar con un sistema sin ciclo («circular»).

Por consiguiente, en la impresión por tampón rotativa convencional tanto el cliché como el tampón se presentan en forma de cilindros (o se colocan sobre cilindros). Esto permite un procedimiento continuo (sin ciclo) cuya velocidad es notablemente superior, adaptándose así a las exigencias en cuanto al número de unidades requerido en la producción moderna de tapas de cierre.

El sistema de impresión por tampón rotativa es ideal para la integración en plantas complejas y automatizadas, en las que la impresión es tan solo un paso, pero que tiene que adaptarse, en lo relativo a la continuidad y velocidad, a los niveles de la planta en general.

La combinación de diversos mecanismos impresores permite, además, la impresión multicolor eficaz.

La impresión por tampón rotativa a dos caras

La impresión por tampón rotativa a dos caras permite la impresión rápida y sincronizada de la cara y el dorso de una pieza de impresión en un único paso. Para ello se colocan dos cilindros de cliché y de tampón de forma que se encuentre uno enfrente del otro (simétricos) y entre estos dos se desplaza la pieza a imprimir para realizar la impresión.

La impresión por tampón rotativa a dos caras también es apropiada para la impresión multicolor. Para ello sólo tendrá que alinear el número de pares de mecanismo de impresión deseados.

La impresión por tampón circunferencial
360 grados a máxima velocidad y con precisión óptima

La impresión en ciclo por tampón circunferencial (360 grados)

Los diseños cada vez más exigentes, en un principio en el ámbito de los cierres para botellas, pero con el paso del tiempo también en otros medios de impresión, exigían un proceso de impresión circunferencial de alta calidad. Para cumplir dichas exigencias, el sistema de impresión por tampón rotativa dio paso a la impresión por tampón circunferencial.

La innovación consiste, en un primer paso, en el dispositivo de asiento de la pieza rotativo. Con ayuda de dicho dispositivo, el objeto de impresión se desplaza hasta el cilindro de tampón para girarse, a continuación, sobre su propio eje (360 grados) impulsado por el cilindro de tampón rotativo. Debido a la organización necesaria de la alimentación de las piezas a imprimir, el método descrito está sometido a un ciclo. El cilindro de cliché y tampón se siguen moviendo de manera continua, pero el transporte del dispositivo de la pieza de impresión se interrumpe durante el proceso de impresión de la pieza actual.

La impresión continua por tampón circunferencial (360 grados)

Para volver a agilizar la impresión por tampón circunferencial frenada por el ciclo de alimentación de piezas, este proceso se siguió innovando para crear la impresión continua por tampón circunferencial.

La innovación de la impresión continua por tampón circunferencial consiste en la sustitución del cilindro de tampón por una correa de tampón. Esto permite que los dispositivos de asiento de la pieza se puedan acercar de forma continua hacia la correa de tampón para poder deslizarse de forma continua.

Por consiguiente, la impresión continua por tampón circunferencial puede integrarse en plantas automatizadas de elevadas exigencias en cuanto velocidad y precisión.